Nuestra primera cena swinger

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Nuestra primera Cena Swinger ó Cena de Intercambios de Parejas, transcurrió este mes de Enero del 2016, de la mano de unos grandes anfitriones como lo son Jordi e Inma, dedicados a organizar estas cenas en Barcelona.Así fue que contactamos con Jordi por teléfono, nos explicó todo, y al cabo de 2 semanas reservamos para nuestra primer Cena Swinger.

Esa semana previa ya fue muy excitante, pensando y eligiendo el vestuario, sobretodo Sam que buscaba algún modelito sexy, sin descuidar su ropa interior, aunque en un momento de excitación, cabía la posibilidad que no llevase nada debajo de su modelito. Una semana llena de morbo, y vicio donde también disfrutábamos de la carga erótica del exhibicionismo en las redes sociales, nuestros seguidores de Twitter, sobre todo fueron consciente viendo varias fotos de Sam en lencería.

Nuestra Primera Cena Swinger

Llegó el día tan esperado, por fin nuestra primera cena swinger, era sábado de erotismo, fantasías, y mucha sensualidad. Por la tarde algo nerviosos pero ansiosos comenzamos a vestirnos y publicamos la última foto de esa noche en Twitter. Cogimos taxi, Y llegamos al restaurante donde se convocaba esa reunión de personas en busca de esa sensación excitante que tiene lo desconocido pero sabiendo que el “deseo”es el fin de todos por igual. Llegamos los primeros,  allí estaba Jordi para recibirnos de forma tan amable, Inma había ido al baño, y a Sam yo me la miraba y estaba imponente, sin duda sería atracción de muchas miradas intencionadas y no sólo por ser nueva en este grupo. Yo intentaba hablar con Jordi para no revelar ese poco de nervios que me invadían, y poco a poco fueron llegando parejas.

Nuestra primera Cena Swinger

Empezó nuestra primera cena swinger, una caña por aquí, una copa de vino por allí, y ya estábamos todos por lo que Jordi e Inma, una rubia con una sonrisa cautivante, nos invitan a pasar a la mesa, donde tal y como de una boda se tratase, los sitios estaban asignados con unos papelitos.  Sam sentada a la derecha de Jordi y yo al lado de Sam, teníamos un panorama completo de los comensales, sentados estratégicamente y con la habilidad de estos anfitriones para romper el hielo y hacernos sentir cómodos a todos, Jordi comenzó a hablar con erotismo y a explicar alguna que otra anécdota. Comenzaron las risas, seguimos comiendo y bebiendo, viendo como con el pasar de los minutos todo era más distendido y con mucho morbo. Sam ya tenía desde el principio su mano en mi pierna y constantemente ejercía una leve presión, y la dirigía a mis genitales, y su mirada cambiaba de tierna a viciosa, nuestra complicidad es abismal. A todo esto, hay gente que es asidua a estas cenas Swingers, y eso lo hace muy divertido. Una mujer con un vestido muy corto que dejaba ver sus medias y su porta ligas, se levanta y se dirige a la otra punta donde estaba Jordi para besarlo de forma intensa y húmeda, esto se empieza a animar, mucho respeto, pero mucho deseo, eso es excitante, Sam ya no apartaba la mano de mi polla y el pantalón me apretaba. Se levanta para ir al baño, y con ese andar, subida a sus taconazos negros y ver ese culo forrado en su segunda piel de cuero negro que se alejaba me hacía perder el norte. Explique a la mesa nuestra breve historia como pareja Swinger, y ya volvía Sam, para en el momento de sentarse decirme al oído lo cuan mojada que estaba. Lo sabía, pero oírlo de su voz susurrándomelo al oído y tocándome, hacía que mi cabeza diese un giro hacia los pensamientos más viciosos y calientes que había tenido hasta ese momento. A todo esto, Jordi acariciaba a Inma y se besaban, ver sus lenguas era excitante, las conversaciones ya no disentían del apartado sexual, todo eran anécdotas en clubes y experiencias.Nuestra Primera Cena Swinger

 

Era una tertulia real, de lo que puede luego plasmarse y ponerse en acción en un local de intercambio, pero sin prestar esa atención que te ofrece el estar sentado en una mesa. Parejas de diferentes edades, cultas, correctas, interesantes, todos predispuestos, pero no obligados, a acabar desnudos y conocernos de una forma más íntimas entre nosotros. El ambiente ya estaba justo a punto para los cafés y decidir el siguiente destino, varias parejas que ya se conocían, se besaban de forma cruzada, y Sam que no paraba de masajear mi sexo a través de mi pantalón, esto prometía.
Acabados los cafés, deliberamos y comentamos cada pareja nuestro destino, para así levantarnos y despedirnos con unos calurosos y deseosos besos y abrazos, algunos nos veríamos en un rato dentro de algún club liberal, y con otros nos veríamos en una próxima cena.
Sam y yo, cogimos el taxi camino a un local de intercambio de parejas que nos gusta mucho….. ¿Nos acompañas ? …..

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