Mediodía Morboso

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Era miércoles como cualquier otro día, niñas en el cole, Sam y yo a trabajar, plena rutina. Todo transcurría con normalidad, hasta que mi teléfono no para de sonar, notificación tras otra, y veo que Twitter estaba OnFire, yo no había colgado nada esa mañana por lo que veo que Sam ya había hecho de las suyas y estaba calentando al personal. Le escribo un WhatsApp y me dice que está juguetona, entre Twitter y el blog se ha puesto cachonda y se masturbaría, por lo que tenía que colgarme al teléfono. Esta situación pasó a dejarme a mil, y para colmo a la hora me envía una foto por WhatsApp desde un probador con una camiseta que su escote era casi hasta el ombligo. Uuyyyy cuando Sam tiene esos días pícaros, es muy peligrosa!!. Y creo que tenia un mediodía morboso, morboso, morboso…

Revolucionado y excitado, le escribo para saber si tiene planes y me dice que no, que seguirá con el blog después de comer para calentar a nuestros lectores. Yo no aguantaba más, por lo que me organicé la mañana y salí al mediodía dirección Barcelona para sorprenderla y comer juntos. Aparezco en su despacho, y al verme se ríe, su sonrisa es maravillosa, ha valido la pena haber venido. Sam estaba guapísima con su pantalón de cuero negro ajustado, una camiseta muy escotada, la curva de sus pechos a la vista aunque los intenta disimular con un collar ( que inocente es, si cree que nosotros no nos vamos a percatar del volumen), sus taconazos, y sus labios rojo pasión ó como digo yo “rojo putón”. Ya que ella tenía ganas de jugar, yo envié un tweet proponiendo a alguna pareja o chica que se atreviese que se acercasen a tomar café con nosotros y así reírnos y tener un mediodía morboso.

Llegamos al restaurante, en concreto al Metric Market, copa de vino, brindis y foto para Twitter. Nos atiende una joven camarera, JODER!!…. guapa simpática, y pelirroja con mucho dinamismo y morbo. Su sonrisa captaba nuestra mirada, más bien la mía, jejeje. Sam y yo continuamos hablando de nuestras cosas, ambos nos notábamos algo juguetones, y entre la copa de vino y las tetas de Sam no lograba concentrarme, y con las miradas de la camarera aún menos. Sam se reía, me permitía “pajarear”con la chica, Vicky. Miradas a tres, palabras o frases con doble sentido cada vez que venía, respeto y simpatía, breves risas entre Sam, Vicky y yo , pero la cosa no pasaba del sugerimiento y yo me estaba poniendo muy cachondo. Le digo a Sam que me follaría a Vicky junto a ella, respondiéndome que le encantaría hacerlo juntos. Sí, si, y si, la fantasía estaba servida y la tarde prometía, ya que aún teníamos horas libres. Pagamos la cuenta, nos despedimos de Vicky, y en lugar de irnos a casa decidimos ir al Luxtal.

Estábamos muy cachondos, esto era un mediodía morboso y de fantasías. Llegamos al parking, entramos, nos dan habitación, llenamos la bañera y comenzamos a jugar pensando, fantaseando y comentando como si Vicky estuviese junto a nosotros. Qué ganas que esa joven pelirroja tuviese mi polla en su boca, mientras Sam se masturba y le besa la espalda, un juego de tres sin parar de darle placer a nuestra invitada invisible. Pasar mi lengua por sus pequeños pechos, ver cómo sus ojos demuestra placer y cada vez más vicio, que Vicky se ponga a cuatro patas para seguir comiéndome la polla mientras Sam saborea su jugoso y rosado coño. Vicky (en nuestra imaginación) estaba deseando ser follada por Sam, y yo deseaba verlo, y clavársela a Sam bien fuerte, así que teniendo esa imagen en nuestras mentes, cogí a Sam del pelo, la puse en cuatro patas y empecé a follarmela muy fuerte, su coño estaba empapado, su primer orgasmo llegó en cuestión de segundos notando su flujo caliente en mi rabo, y sin parar mientras nuestro vocabulario era muy guarro y yo muy dominante, ella pedía más y continué empujando hasta que al cabo de unos minutos Sam volvió a correrse como una aunténtica perra y yo descargando toda mi leche dentro de su coño como a Sam le gusta.

Nos tumbamos en la cama llenos de sudor, nos besamos, nos reímos de nuestra invitada imaginaria, y nos metimos dentro de la bañera que habíamos preparado y no utilizamos.

Sam, una vez más, superas todas mis expectativas….

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